El (manga) lazarillo de Tormes

        Al igual que muchos niños, fui torturado en la escuela con lecturas de libros que en el mejor de los casos no comprendía de qué trataban y en el peor, ni siquiera entendía algunas de las palabras (¡Hola Lazarillo de Tormes!). Siempre pensé que era un complot de todos los gobiernos para que no nos gustase la lectura y mantenernos tontos y sumisos.

        Porque en mi caso, no había una explicación de por qué había que leerlo, ni de qué era lo que lo hacía un clásico o peor aún, una explicación por parte del profesor para que una vez terminada la tortura, comprendiésemos la valía de tan ardua tarea. Ese intento de alejarme de la lectura no funcionó conmigo, simplemente hizo que leyera los libros e historias que llamaban mi atención, acercándome a la ciencia ficción y el horror y ahora de adulto, a releer alguno de esos clásicos intentando comprenderlos a esta edad. 

        Uno de estos libros fue La Divina Comedia (LDC). En la escuela no hubo forma de terminarlo, en los 20 me leí el infierno y en los 30 la leí completa. Sin embargo, en mi búsqueda insaciable de libros, me topé con algo que me pareció en principio asombroso, el catálogo de Herder Editorial.

Mangherder

        Era LDC, en versión manga. Recuerdo haber leído que Osamu Tezuka había hecho una adaptación al manga de la novela Crimen y Castigo de Fyodor Dostoevsky, sin embargo nunca encontré una copia para ver qué tal.

        Aprovechando la coyuntura decidí comprarlo y gracias a Ángel Luís Álamo Martínez, el tomo estuvo unos cuantos meses en España. Luego con la visita de Laura Montero Plata, pude tenerlo en mis manos.

        La adaptación de la historia me parece buena y no creo que se les haya pasado nada (a pesar que han pasado más de veinte años desde que leí por última vez LDC), los dibujos no son nada del otro mundo, un estilo simplista con pocos detalles, pero que logran acercar al lector a la historia sin que este se pierda en el trazo. Se ha adaptado al sistema occidental de lectura de izquierda a derecha, por lo que cualquier complicación de la lectura desaparece.

        Es fácil de leer con sus casi doscientas páginas, nada parecido al original que me dio dolores de cabeza la primera vez que lo tuve en mis manos. El manga lo leí en menos de una hora, incluyendo diez minutos en dos viajes de metro, eso habla de lo rápido y ameno de la lectura.

        Con dudas me acerqué a la página de Herder, quería saber qué otras lecturas podría facilitarme el formato manga y sinceramente, encontré varios libros interesantes. Su catalogo manga consta de veintiocho tomos de diversos autores y algunos se me hacen más interesantes que otros. Se me hace agua la boca por las adaptaciones de Nietzsche, Proust o Marx, pero lo más importante es lo que se podría hacer. ¿Pueden concebir el Lazarillo de Tormes en manga? Ese que está escrito en español (castellano o lo que sea) antiguo, de hace casi quinientos años atrás, que ni los propios españoles comprenden. ¿Se imaginan a los niños leyendo el Lazarillo, guiados por un buen maestro? creo que sería un cambio de ciento ochenta grados, y probablemente a alguno le quedarían ganas de saber sobre el libro original o directamente leerlo.

        Yo por mi parte, ya tengo nueve de los veintiocho libros en mi lista de adquisiciones. habrá que ver si Herder hace descuentos por cantidad o qué.

© Logan VII 2017